Bienvenidos al Blog de mi hijo Quique y muchas gracias por estar aquí.

Cuando el autismo llama a tu puerta, sientes que te lo ha robado todo. Después descubres que no es así. Cada pequeño logro de tu hijo/a te hará sentir tan feliz, cada sonrisa suya, cada beso, cada abrazo, te llenarán tanto... que ya no concebirás tu vida de otra manera y en algún momento sabrás que TODO MERECE LA PENA!!!

Concha Tendero.

miércoles, 11 de enero de 2012

Hoy tocaba llorar.

          Esta mañana he atendido a un señor que es de estas personas afables, entrañables... venía desde Madrid a vivir a Alicante, él y una hija.
          Cuando me ha sacado toda la documentación, me ha dado la hoja con la autorización de la hija, que evidentemente es mayor de edad y me ha dicho que "perdonara por el papel", porque su hija es discapacitada psíquica y no sabe firmar mejor. Su mirada y su tono de voz, denotaban orgullo y amor hacia su hija y aunque no hacía falta, en este caso, que me hubiera traído la firma de la hija, pero yo se la he cogido y le he dicho que estaba todo muy bien y que la firma estaba muy bien, pero ya unas pequeñas lagrimitas empezaban a asomarse por mis ojos.

          Después me ha dicho que tiene otra hija que es médico y entonces yo le he hablado de Quique y le he dicho que qué casualidad que mi hija también quiere ser médico. Pero cuanto más hablábamos, más dichosas lagrimitas me acechaban, así que he optado por ir más deprisa, porque empezaba a no ver bien los documentos.

          Él me ha contado que al morir su señora, se habían quedado los dos solos viviendo juntos y que se hacían mucha compañía y que gracias a su hija eran felices.

          Ya cuando se iba a marchar a empezado a desearme buena suerte y que fuera muy fuerte y yo ya me he desbordado en un mar de lágrimas y nos hemos despedido. He tenido que pedir un refuerzo para que me sustituyera durante diez minutos y ya fuera de la sala me he repuesto. Si algo he aprendido en esta vida es que emocionarse y llorar no es malo, así te desahogas, pero reprimir las emociones, eso sí que es malo.

          Al volver a la sala, el señor seguía parado en la puerta y al verme salir otra vez al público, ya se ha ido más tranquilo y más contento.

          Probablemente él nunca sabrá de mi blog y nunca vea esta entrada, pero esta canción es para él.

18 comentarios:

  1. Concha,me has emcionado mucho,mientras te leia,pensaba que ojalá hubiera podido estar ahí para darte un abrazo....pues te lo mando y estoy contigo en que llorar no es malo..a veces lo necesitamos,yo a veces quiero llorar y no quiero que nadie me diga que no lo haga.Un beso.

    ResponderSuprimir
  2. me ha gustado llegar hasta aquí y leerte... a veces no saber te hace pecar por omisión... si me necesitas solo dame un "silvidito"..
    Besitos a ti y los niños.
    Reme.

    ResponderSuprimir
  3. Concha, a mí también se me han saltado las lágrimas al leer tus palabras. Te dejo un poema de Pablo Neruda que se expresa mil vecescmejor que yo.
    Un abrazo enorme.

    El pie del niño aún no sabe que es pie,
    y quiere ser mariposa o manzana.

    Pero luego los vidrios y las piedras,
    las calles, las escaleras,
    y los caminos de la tierra dura
    van enseñando al pie que no puede volar,
    que no puede ser fruto redondo en una rama.
    El pie del niño entonces
    fue derrotado, cayó
    en la batalla,
    fue prisionero,
    condenado a vivir en un zapato.

    Poco a poco sin luz
    fue conociendo el mundo a su manera,
    sin conocer el otro pie, encerrado,
    explorando la vida como un ciego.

    Aquellas suaves uñas
    de cuarzo, de racimo,
    se endurecieron, se mudaron
    en opaca substancia, en cuerno duro,
    y los pequeños pétalos del niño
    se aplastaron, se desequilibraron,
    tomaron formas de reptil sin ojos,
    cabezas triangulares de gusano.
    Y luego encallecieron,
    se cubrieron
    con mínimos volcanes de la muerte,
    inaceptables endurecimientos.

    Pero este ciego anduvo
    sin tregua, sin parar
    hora tras hora,
    el pie y el otro pie,
    ahora de hombre
    o de mujer,
    arriba,
    abajo,
    por los campos, las minas,
    los almacenes y los ministerios,
    atrás,
    afuera, adentro,
    adelante,
    este pie trabajó con su zapato,
    apenas tuvo tiempo
    de estar desnudo en el amor o el sueño,
    caminó, caminaron
    hasta que el hombre entero se detuvo.

    Y entonces a la tierra
    bajó y no supo nada,
    porque allí todo y todo estaba oscuro,
    no supo que había dejado de ser pie,
    si lo enterraban para que volara
    o para que pudiera
    ser manzana.

    ResponderSuprimir
  4. Querida Cristina, muchas gracias por escribirme, hoy especialmente es muy importante para mí y te lo agradezco de corazón.

    Ahora que estoy en Facebook, sé que muchos compañeros de la oficina leerán esta entrada y tus palabras me hacen sentirme muy arropada, es importante que ellos comprendan que yo soy más vulnerable que ellos al tratar con estas personas, aunque en realidad ya lo saben y además no he tenido ni que mover un dedo para que salieran a sustituirme. El apoyo de los compañeros es muy importante y yo les estoy muy agradecida por ello.

    Quiero que sepas que para mí es como si ya hubieras estado conmigo y que te mando un abrazo muy, muy, muy fuerte.

    ResponderSuprimir
  5. Hola prima Reme, que palabras tan bonitas. Gracias por pasar a vernos; para mí, es muy importante. Nosotros, en realidad, estamos muy bien. Enrique y yo, trabajando, que hoy por hoy, ya es bastante y los niños con sus cosas. Andrea ya ha empezado el instituto... que está de mayor y de guapa!!! Y Quique, por suerte, conseguimos que entrara en un colegio ordinario, aunque va a su aula específica, pero en gimnasia, y en el comedor y en los recreos... puede estar con todos los niños como uno más y además al lado de casa, igual que el instituto. Con todo esto y estando los cuatro sanos, que más se puede pedir.
    Pronto pasaré a conocer tus blogs, estás muy guapa en la foto, me ha emocionado mucho verte. Te quiero mucho. Tu prima, Concha.

    ResponderSuprimir
  6. Querida Marián, muchas gracias por el poema, no tendrías que haberte molestado. Muchas gracias, de verdad. Me has emocionado muchísimo con este regalo.

    Desde el momento en que concebimos a nuestros hijos, nuestros corazones ya quedan hipotecados, por nada se sufre más que por un hijo, al igual que ellos son la fuente de nuestra mayor felicidad.

    Felicidades por tu blog, la maternidad es una bendición. Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  7. que bonita historia, me parece genial que te permitas llorar cuando algo te emociona, muy poca gente lo hace y es muy importante. Un abrazo

    ResponderSuprimir
  8. Hola Rocío, muchas gracias por pasar por aquí y por escribirnos. Cuando escribo una entrada tan personal, que no es una publicación de prensa, ni un estudio..., siempre sufro un pequeño desgaste, porque estás compartiendo cosas muy personales. Pero, como siempre digo, siempre es mucho más lo que recibo que lo que doy. Espero que hayas pasado unas navidades tan bonitas como te mereces y que el nuevo año te depare todo lo mejor. También espero que tu madre esté mejor. Te visitaré en breve. Un abrazo. Concha.

    ResponderSuprimir
  9. Gente con conrazón llorando. Un beso.

    ResponderSuprimir
  10. Mamiago, gracias por tus palabras, besos para Pontevedra :)

    ResponderSuprimir
  11. me he puesto de inmediato en tu lugar, estaba viviendo la situación y... claro que ya me han asomado las lágrimas también. Va un besote enorme :)

    ResponderSuprimir
  12. hola amiga,despues de un tiempo ya estoy de vuelta y te confieso que tambien me has emosionado con esta entrada porque te leia e imaginaba tu emosion,sobre todo tu admiracion por este maravilloso padre cuando te hablaba de su hijs.
    estoy de acuerdo contigo en que no hay que reprimir las emosiones,emjos que dejaste aflorar las tuyas amiga.

    la cancion es una de mis favoritas,la canta diego torres y la letra y musica es de coty,seguro que te suenan.

    besitos de colores mi querida amiga y besotes para tus niños que deben estar inmensos!!!!!!

    ResponderSuprimir
  13. Querida Anabel, ya he estado viendo lo que te ha ocurrido con lo de la foto de Erik, pero no te he escrito nada aún porque tengo que volver a leer la entrada más despacio. A mí a menudo también me surgen dudas, pero creo que estamos haciendo una gran labor y somos unos padres y madres maravillosos que estamos haciendo que se hable del autismo más cada día, para derribar ese horrible muro de la ignorancia y todo lo que hacemos, va en beneficio de nuestros hijos.
    Recomiendo tu blog especialmente, que encima tu eres de las fundamentales. Ánimo Anabel, ya te digo, en breve pasaré a comentar pero ahora y desde aquí te envío un abrazo giganteeeeeeeee

    ResponderSuprimir
  14. Sony!!! Has vuelto!!! Madre mía, que alegría más grande. En cuanto pueda pasaré a verte. Volvemos a estar en contacto :):):)
    **********besitos y abrazos de colores*******************

    ResponderSuprimir
  15. Fernando Montalvodomingo, 15 enero, 2012

    Hola compañera y amiga, gracias por darme a conocer tu magnifico y emocionante blog, te debo un par de abrazos para la próxima vez que nos veamos. Gracias por contagiar tu fuerza. Saluditos. Fernando.

    ResponderSuprimir
  16. Si hasta yo he llorado con tu relato!!!
    Sabés la cantidad de veces que cruzo solo 5 palabras con alguien en la calle y en esas pocas palabras nos identificamos en mil imágenes... y se me llenan los ojos de lágrimas...!!!!!!!!!!!!!!
    Te entiendo muchísimo!!!!!!!!!!!
    Y coincido... este tipo de llanto, es muy sano!!!!!!!!
    Besossssssssssssssssss

    ResponderSuprimir
  17. Pues sí Fernando, al final sí que nos vimos y nos dimos los abrazos. Soy una tia con suerte. Jejeje
    Me alegro de que haya gustado el blog.
    ¡ Vuelve cuando quieras ! :)

    ResponderSuprimir
  18. Fabi, no sabes la alegría que me has dado al escribirme. No puedo evitar acordarme de los inicios de mi blog, cuando tu siempre me escribias y me ayudabas. Bienvenida de nuevo por aquí. Muchísimos besitos :)

    ResponderSuprimir

Nuestro blog crece con vuestros comentarios. Gracias por estar ahí.