Siento mucho escribir en estos términos, pero Quique se ha portado muy mal esta tarde en la entrega de Orlas de Andrea. Papá está de viaje y la familia no ha podido venir, sólo la tía María. Para empezar, Quique no quería entrar al colegio, ya sabe que vamos a un festival, o a una reunión o a alguna gaita y se revela.
Lo del principio ha sido gordo, en nuestra línea, así, "para que todo el mundo sepa que hemos venido".
A un lado del escenario había colocada una mesa con unos manteles y unas cestas encima llenas de conos de celofán con chuches, que después no eran eso, sino unas camisetas envueltas con las fotos de los niños. Pero tanto a Quique como a mí, nos habían parecido chuches. Quique ha salido volando hacia el escenario y no llegaba, yo pensaba que tiraba del mantel y se llevaba todo el escenario por delante. Ha sido espectacular. El bullicio de la gente, de repente, se ha convertido en silencio, porque solamente se ha oído mi firme: "Quique, nooooooo!!!!!!
Después nos hemos sentado en nuestras sillas, he encendido la cámara de vídeo, no tenía batería, pero no es que tuviera poca batería, es que no tenía nada, se ha apagado isofacto. A veces, siento que en mi vida, desde que tengo a Quique, todo es así, todo a salto de mata. Es como si me moviera por impulsos.
Imposible tener a Quique sentado, ya se ha ocupado él de eso, además me pedía que le llevara a los columpios.
Desde los columpios, veía a la gente sentada, descansada, disfrutando, aplaudiendo, haciendo fotos y vídeo y quería, de pronto, que mi vida también fuera así. Unas lágrimas han aflorado a mis ojitos siempre tan maquillados y he dicho, no, no voy a llorar, quiero mostrarme bien, que nada me borre mi sonrisa. Pero en el fondo, yo quería estar como los demás papás y mamás.
No solamente no he llorado, sino que encima he dado gracias de que hubieran montado el escenario de cara a los columpios y de que pudiera estar viendo todo aunque fuera un poco de lejos. A los profesores que tenían la voz más fuerte, también he podido oírlos.
Además, mi hermana María ha podido hacer fotos y vídeo y he pensado: ¡qué bien! ¿qué más quiero???
Quique llevaba un pantalón baquero gris oscuro y un polo azul marino y cuando quiere portarse mal a cosa hecha, lo borda. Así que ha terminado rebozándose por toda la arena, ha salido blanco del tema.
Creo que queriendo llevarme a Quique a todas partes, nos hago un flaco favor a nosotros y sobretodo, también le hago un flaco favor a él. Creo que tengo que reconsiderar este tema. Lo digo porque el domingo por la tarde fue el festival de fin de primaria de Andrea y fuimos sólos y fue genial. Nosotros disfrutamos muchísimo de la actuación de Andrea, cosa que se merece y a su vez, y lo que es más importante, Quique se quedó tranquilito en casa jugando con mi amiga Adriana y todos contentos. Tengo que reconsiderar este tema, porque lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.
GRACIAS A TODOS LOS QUE CAIGÁIS POR AQUÍ. Y SI NOS DEJÁIS UN COMENTARIO, MUCHAS GRACIAS. VUESTRAS PALABRAS NOS AYUDAN A SEGUIR ADELANTE CON ESTE PROYECTO. UN ABRAZO. CONCHA TENDERO.
Este blog está dedicado a todos los niños y niñas, que como mi hijo Quique, hacen que el sol brille cada día con más luz. Besos de papá, mamá y Andrea. Te queremos Quique.
Bienvenidos al Blog de mi hijo Quique y muchas gracias por estar aquí.
Cuando el autismo llama a tu puerta, sientes que te lo ha robado todo. Después descubres que no es así. Cada pequeño logro de tu hijo/a te hará sentir tan feliz, cada sonrisa suya, cada beso, cada abrazo, te llenarán tanto... que ya no concebirás tu vida de otra manera y en algún momento sabrás que TODO MERECE LA PENA!!!
Concha Tendero.
Concha Tendero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Amiga, qué decirte!
ResponderSuprimirHablaba con mi amiga, desde la infancia lo somos, su hijo y mi hija tienen el mismo problema: vemos una lucecita en la semana y nos decimos 'ha funcionado el tratamiento', zás todo se derrumba, entre las dos nos decimos 'paciencia, paciencia, paciencia', hemos querido tenerlos, los amamos, Lucy cumple 21 pronto, estoy mayor y un poco cansada.
No sé si estará mal lo que te digo, Andrea necesita de ustedes al igual que Quique, cuando toca algo de ella lo dejas tranquilo en casa. Es lo que hago con Carla, la mayor, salimos solas, estamos tranquilas, sin que estalle un semejante berrinche de Lucy.
Consulta con los terapeutas, las amigas del blog, tal vez te puedan guiar.
Besitos a todos en la casa!
Yo te entiendo,Concha...he pasado por situaciones muy parecidas y sé perefectamente de qué hablas.Tambien estoy de acuerdo contigo que en algunos momentos és mejor no llevarlos...no solo por él o por ti (por ella o por mi)...sino por el otro hermano,tambie és bonito disfrutar esos mometos con ellos,sin estar preocupada o pendiente del niño con TEA.Yo pienso que de vez en cuando hace bien a todos y aunque en el fondo nos sintamos mal,sabemos que és absurdo sentirse así...el niño con autismo tambien merece un descanso de estar siempre metido en situaciones sociales que a veces no le importan un "pito",el hermano se siente feliz y contento de que toda la atención sea en exclusiva para él y nosotras podemos disfrutar de unos momentos de "calma",ya me entiendes...en fin,Concha,que te mano un fuerte abrazo y quedate con lo bueno...auqnue de lejos,veias el escenario¡No está mal,je,je...besotes¡
ResponderSuprimirHola querida Concha, te estoy leyendo y no sabes como te entiendo, por experiencia propia hay que tratar de buscar lo positivo a estas situaciones, se que es difícil. Pero tu misma has podido, 1º contuvistes las lagrimas y seguistes con tu sonrisa, 2º agradeistes que el escenario estuviera en direccion a los columpios!!! ajajajajajaaj y también que pudieras escuchar a los profesores!!!. Te mando un abrazo grande, y MUCHA FUERZA.
ResponderSuprimirAdriana
Graciela, no estás mayor, estás guapísima!!!
ResponderSuprimirGracias por pasar a vernos y por tus palabras que me han venido de perlitas. Un beso.
Cristina, con tu comentario has terminado de completar mi entrada, reflejas exáctamente lo que yo quiero decir.
Adriana, si hubieras visto que guapa estaba Andrea y que mayor!!! Todos los profesores hablaron muy bien, todo muy tierno. Un abrazo.
hola concha querida,ya etoy de vuelta amiga despues de pasar unos dias en casa con mi padre y su esposa,pasamos unos dias geniales amiga,gracias tambien por pasar a visitarme y dejarme tus saludos de ti y de tus dos hijos.
ResponderSuprimirpienso amiga leyendo esta entrada que quizas hagas bien en reemplantearte que a quique no le gusten este tipo de actos donde haya tanta gente,pero pienso que no es solo tu hijo,cuantos niños hay que se revelan ante lo que no les gusta y cuando deben hacer lo que no les gusta montan sus pataletas.
la verdad amiga que siento mucho y lo digo de corazon que te hayas sentido tan angustiada y haber pasado por esto,ojala siempre fueras feliz y la sonrisa siempre inundara tu rostro amiga pero hay veces que en que todo no sale como nosotros esperamos.
te dejo besotes para ti y para tus pequeños!!!!
TU ERES MUY FUERTE AMIGA Y LO TENDRÁS QUE SER. PERO TAMBIÉN PERMÍTETE TENER MOMENTOS DE DEBILIDAD. ES DURO, AUNQUE YO NO HE PASADO POR LO QUE TU. QUIQUE ES UNA BENDICIÓN DE CIELO Y TE DARÁ MUCHAS ALEGRÍAS Y TAMBIÉN MUCHAS LAGRIMAS. NO TE SIENTAS MAL SI TIENES QUE DEJARLO EN CASA, ES MAS, DEBES HACERLO, ANDREA TAMBIÉN TE NECESITA Y VOSOTROS DOS NECESITÁIS TAMBIÉN TIEMPO PARA VOSOTROS.CUIDAROS AMIGA. BIKIÑOS
ResponderSuprimirConcha, a pesar de todo, siempre sacas el lado positivo a las situaciones. En el final de tu entrada nos cuentas que el domingo dejaste a Quique con una amiga y has podido disfrutar con Andrea. Esa parte de ti tan positiva (aunque me imagino que a veces estés muy cansada)es la que le da fuerza a tus hijos!!!
ResponderSuprimirY feliciades a Andrea, seguro que está guapísima.
Miles de besos y gracias por ser como eres!!!
Hola Concha.
ResponderSuprimirTodo lo que has contado no son mas que motivos para ser feliz.
No todos lo padres pueden llevar a su hijo a un festival del colegio porque desgraciadamente no tienen hijos.
No todos pueden llevar a unos columpios a sus pequeños porque tal vez viven tan precariamente y ni tienen columpios.
No todos los padres pueden ver crecer a sus hijos, vivir sus trabesuras y disfrutar mirandolos cada mañana.
Cuantos padres quisieran tener un Quique en su vida y por ello derraman lagrimas.
Concha, disfruta de tu hijo, de sus trabesuras, de sus berrinches d sus momentos insoportables porque todo ello es lo mas bello que te ha regalado la vida.
Ojala yo tubiera un Quique en mi vida para disfrutar viendole crecer y volcar mi vida en el.
Aun asi tengo que dar gracias a Dios.
Un abrazo muy fuerte y disfruta de Quique y todo lo que te rodea.
Con cariño.
Ricard
Hola corazón, te entiendo, muchas veces las cosas salen bien y pensamos que están preparados, y nos llevamos un batacazo, pero el día que todo va bien es también un subidón.
ResponderSuprimirMe imagino que es cuestión de tiempo el saber que situaciones pueden ser mas complicadas para ellos y no pasa nada por dejarle en casa alguna vez, Cristina lo ha expresado muy bien.
Te mando un beso muy muy fuerte
Hola Sony, Esther, Mery, Ricard y María. Muchas gracias por vuestras palabras. Todas estas cositas forman parte de nuestro día a día. Ay! Que nuestra vida es un poco intensa de más!!! Jijiji. BUEN FIN DE SEMANA :)
ResponderSuprimirHOLA CONCHA, SI QUE HAY QUE CONSIDERAR EN QUE SITUACIONES LO PUEDEN PASAR ELLOS BIEN Y DISFRUTTAR TODOS Y CUANDO NO..... YO SOY DE LAS QUE ME LOS LLEVO A TODOS LADOS Y SIEMPRE SOLA, AUNQUE LO PREFIERO PORQUE VOY A SU RITMO.....
ResponderSuprimirPERO TAMBIEN PIENSO QUE A VECES ELLOS EN CIERTAS SITUACIONES LO PASAN FATAL, EL TENERLOS SENTADOS, RETENIDOS COMO SI TUVIERAN CAMISA DE FUERZA Y NOSTOTRAS CASTIGANDOLOS O RIÑENDOLOS SOLO HACE QUE SE INQUIETEN Y SE FRUSTEN MÁS.....
AHORA LO QUE HAGO ES QUE CUANDO QUIERO IR A ALGUN SITIO DONDE SÉ QUE HAY QUE LLEVAR MUCHAS NORMAS O NO VOY O VOY SOLAO VOY Y ESTOY 5 MINUTOS .... DEPENDE...
ANIMO!!
Querida Elisabeth, ¡cúanta alegría que hayas pasado a vernos!!!
ResponderSuprimirMe he alegrado muchísimo por lo de Ivan, ya verás como al final, no va a ser nada.
Os mando un camión cargado de besos y abrazos hacia Sevilla.