QueridoQuique

Autismo y Familia!!! Autismo y Vida!!! Autismo y Esperanza!!!

Este blog está dedicado a todos los niños y niñas, que como mi hijo Quique, hacen que el sol brille cada día con más luz. Besos de papá, mamá y Andrea. Te queremos Quique.

Cuando el autismo llama a tu puerta, sientes que te lo ha robado todo. Después descubres que no es así. Cada pequeño logro de tu hijo te hará sentir tan feliz, cada sonrisa suya, cada beso, cada abrazo, te llenarán tanto... que ya no concebirás tu vida de otra manera y en algún momento sabrás que TODO MERECE LA PENA!!!


lunes, 18 de enero de 2010

Año nuevo, vida nueva?

Hace ya muchos años, que nos juntamos tres matrimonios amigos para celebrar la noche vieja con los niños. Cada año lo celebramos en una casa. Este año, como siempre, lo pasamos muy bien, tanto los peques (que terminan todos durmiendo entremezclados por las camas), como los mayores que bailamos y reímos hasta que el cuerpo aguanta. Ya sé que contado así parece de Disney, pero es que mi vida es así, mi vida es muy sencilla. Este año yo comenté que para nosotros el nuevo año no iba a ser trascendental, o por lo menos, eso pensaba yo. Pero claro, nunca se puede hablar. No teníamos planes de cambiar de trabajo, ni de casa, ni de coche... Andrea sigue en primaria y Quique también, ambos en el mismo colegio. Andrea sigue con el baloncesto y no se ha apuntado a nada nuevo... Quique tampoco... Yo tampoco voy a ponerme ahora a estudiar nada porque estoy centrada con mis hijos y con investigar sobre el tema del autismo. Decidí seguir adelante con el blog, en fin, que no esperaba cambios la verdad. Sin embargo, nada más volver de las vacaciones de navidad, salieron los traslados en el trabajo de mi marido y a él, este año, ya le ha tocado cambiar. Hoy es el primer día que se ha incorporado a su nueva sucursal, nueva zona, nueva gente...y nos ha afectado. ¡Vaya si nos ha afectado! De momento, esta mañana, ya no ha podido llevarme al trabajo, porque ahora va hacia otra dirección y me he ido yo sola en el tranvía. Después, a la una, he tenido reunión con la profe de Andrea y Enrique no ha podido venir, porque está mucho más lejos... En fin, hasta que no hable con él y nos organicemos no sé lo que va a pasar, pero tengo la sensación, de que todo ha cambiado. De momento, me siento muy sola en casa y en lugar de estar comiendo, estoy aquí desahogándome delante del ordenador. De momento, sé que para él, el día no estará siendo fácil. Sus antiguos compañeros le han enviado unos entrañables mensajes de despedida durante todo el fin de semana y en fin, yo no logro quitarme a mi marido de la cabeza, porque los comienzos siempre son duros para todos. En fin, ¿será todo para mejor?, ¿no lo será?, ¿quién sabe?. A mí lo que más me preocupa es el tema de Quique, que no terminan de quitársele unas rabietas muy fuertes que le surgen de manera esporádica. Me da miedo verme un poco sola. A veces, o por lo menos en nuestro caso, los papás de niños con autismo vivimos una vida tan intensa, que nos parece que quedamos como ajenos a todo lo demás, es como si en el fondo de nuestro corazón sintiéramos que con lo que tenemos encima, ya tenemos bastante. Pero no es así, nada tiene que ver una cosa con la otra. Qué cierto es que siempre valoramos las cosas cuando las perdemos. Desearnos suerte. Un abrazo.